Muchos jubilados se preguntan si es posible avanzar con sus reclamos durante el receso de enero. La respuesta es que, aunque los tribunales entran en feria judicial, el juicio de reajuste no se toma vacaciones. Esto se debe a que la primera etapa del proceso es administrativa y se realiza ante ANSES, organismo que no cierra en verano y mantiene la misma cantidad de empleados y frecuencia de atención que el resto del año. Iniciar el trámite en esta época permite aprovechar que hay menos gente realizando gestiones, lo que agiliza la obtención de turnos y respuestas.
Para cobrar una jubilación mayor, el proceso empieza con una etapa administrativa ante ANSES que dura entre 45 y 60 días. Agotar la instancia administrativa en verano permite ganarle esos días al calendario para que, cuando termine la feria, ya tengas la denegatoria de ANSES lista para iniciar la demanda judicial de inmediato.
Quienes esperan a que termine el verano para arrancar, suelen terminar iniciando la etapa judicial recién en mayo. En cambio, aprovechar enero asegura que el expediente avance sin el colapso de trámites que ocurre durante el resto del año.
En el derecho previsional, ganar tiempo es ganar dinero. Cuanto antes presentes el reclamo, más rápido se consolida tu derecho a cobrar el retroactivo por las diferencias que no percibiste en tu haber. Si ya tenés tu carpeta armada o sabés que tu liquidación es incorrecta, el verano es el momento más productivo para que un abogado previsional presente tu solicitud, asegurando que tu juicio esté un paso adelante cuando el año judicial comience.