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Reforma laboral: ¿Puede cambiar el escenario de los jubilados?

La respuesta es que sí. El proyecto tratado en el Congreso puede generar derivaciones que afecten directa e indirectamente el escenario de las jubilaciones en Argentina. La ley que redactó el Gobierno tiene como una de sus premisas incentivar la formalización del empleo y así promover la contratación de nuevos trabajadores. Si cumple el marco teórico, lograría ampliar la base de aportantes al sistema previsional. Hoy el sistema jubilatorio argentino necesita cinco trabajadores activos por cada jubilado. Sin embargo, tiene apenas dos trabajadores activos por cada jubilado. Esto hace insostenible al sistema previsional. El déficit de aportantes es uno de los principales problemas estructurales del sistema. Si la reforma logra generar más empleo formal, eso implicaría más aportes previsionales y, en consecuencia, un sistema jubilatorio más financiado y con mayor previsibilidad. Entonces, ¿El impacto podría ser positivo para los jubilados? Podría serlo en la medida en que la reforma alcance los objetivos que plantea. Así los jubilados podrían contar con un sistema más sólido y mejor financiado. La reforma que aprobó el Congreso también tiene aspectos que siguen generando dudas. El reemplazo del SIPA, administrado por ANSES, por el FAL (Fondo de Asistencia Laboral), que sería administrado por la Comisión Nacional de Valores. Esto plantea preguntas clave: 1. ¿Quién y bajo qué criterios determinará qué entidad privada administrará el FAL? 2. ¿Existe el riesgo de replicar un esquema similar al de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP)?

¿Cómo conservar tu prepaga al jubilarte y evitar el traspaso automático a PAMI?

Una de las mayores preocupaciones al momento de obtener la jubilación es la pérdida de la cobertura médica actual y el traspaso forzoso a PAMI. Sin embargo, es fundamental que los jubilados sepan que PAMI no es obligatorio. Es posible mantener la misma obra social o prepaga que se tenía durante la etapa activa, siempre y cuando se realice el trámite correspondiente antes de iniciar formalmente la gestión previsional ante ANSES. Para asegurar este derecho, el futuro beneficiario debe completar formularios de derivación, informando tanto al organismo previsional como a su prestadora de salud su deseo de continuar con su cobertura actual. El rol de un abogado previsional resulta clave cuando las empresas de medicina prepaga u obras sociales intentan negar este derecho o imponer aumentos excesivos por el cambio de estatus a jubilado. Es frecuente que las prestadoras pretendan cobrar planes como “afiliados independientes”, lo que encarece significativamente la cuota y puede derivar en la pérdida de la antigüedad o la cobertura de enfermedades preexistentes. Ante estas situaciones ilegales, se puede interponer una acción de amparo para que la justicia garantice la continuidad del servicio bajo las mismas condiciones y valores previos. Otro beneficio fundamental de realizar este trámite a tiempo es la posibilidad de derivar los aportes. En lugar de que el descuento obligatorio de la jubilación se destine íntegramente al sistema solidario de PAMI, una parte importante de esos fondos puede redirigirse a la prepaga elegida por el beneficiario. Esto permite reducir el valor final de la factura mensual, protegiendo el bolsillo del adulto mayor sin resignar calidad en su atención sanitaria. Si no se manifiesta la voluntad de conservar la cobertura previa, el sistema transfiere al nuevo beneficiario directamente a PAMI, lo que suele ser difícil de revertir sin asistencia legal. En Vitorgan & Vedovatti Abogados asesoramos a nuestros clientes para que actúen de manera preventiva. Si usted está por iniciar su trámite jubilatorio o si su prepaga ya le ha denegado la continuidad de su plan, es momento de consultar con un abogado previsional para proteger su derecho a la salud a través de un recurso de amparo.

Juicio de reajuste: por qué iniciar el trámite en verano puede hacerte ganar tiempo y dinero

Muchos jubilados se preguntan si es posible avanzar con sus reclamos durante el receso de enero. La respuesta es que, aunque los tribunales entran en feria judicial, el juicio de reajuste no se toma vacaciones. Esto se debe a que la primera etapa del proceso es administrativa y se realiza ante ANSES, organismo que no cierra en verano y mantiene la misma cantidad de empleados y frecuencia de atención que el resto del año. Iniciar el trámite en esta época permite aprovechar que hay menos gente realizando gestiones, lo que agiliza la obtención de turnos y respuestas. Para cobrar una jubilación mayor, el proceso empieza con una etapa administrativa ante ANSES que dura entre 45 y 60 días. Agotar la instancia administrativa en verano permite ganarle esos días al calendario para que, cuando termine la feria, ya tengas la denegatoria de ANSES lista para iniciar la demanda judicial de inmediato. Quienes esperan a que termine el verano para arrancar, suelen terminar iniciando la etapa judicial recién en mayo. En cambio, aprovechar enero asegura que el expediente avance sin el colapso de trámites que ocurre durante el resto del año. En el derecho previsional, ganar tiempo es ganar dinero. Cuanto antes presentes el reclamo, más rápido se consolida tu derecho a cobrar el retroactivo por las diferencias que no percibiste en tu haber. Si ya tenés tu carpeta armada o sabés que tu liquidación es incorrecta, el verano es el momento más productivo para que un abogado previsional presente tu solicitud, asegurando que tu juicio esté un paso adelante cuando el año judicial comience.

8 de cada 10 jubilados cobran mal y no lo saben

novedades sobre jubilaciones y pensiones

En Argentina hay nueve millones de jubilados. El 80% de esas personas cobran menos de lo que les corresponde. Son más de siete millones de jubilados que deberían recibir un haber más alto y no lo saben. El culpable es ANSES. La fórmula que calcula las jubilaciones es defectuosa y ANSES lo sabe. Pero no va a corregirlo a menos que se haga el reclamo. La buena noticia es que ese “error” se puede corregir. Para solucionar el problema de las jubilaciones “flacas” hacen falta tres pasos: corregir el cálculo, activar el juicio y empezar a cobrar correctamente. Es algo que solo un especialista puede hacer. Los “errores” de ANSES pueden corregirse. Esos más de siete millones de jubilados que están cobrando menos y no lo saben, pueden mejorar sus haberes un 40%. La corrección en lo que reciben mensualmente puede llegar hasta el 300%. Es una mejora significativa e inmediata en la plata que reciben. Las palabras, “juicio”, “reajuste” y “ANSES” asustan a cualquiera. Pero es importante derribar ese prejuicio. El mar de papeles que imaginamos no existe. Y los tiempos para resolver el reajuste han mejorado mucho. Lo que antes demoraba doce años, hoy se resuelve entre tres y cinco años. La edad tampoco es una barrera. El juicio de reajuste de una jubilación puede empezarlo otra persona. En palabras sencillas: podes tramitar el reajuste de un familiar.